Los archivos akásicos son como una “biblioteca Universal” donde se almacena la información de todos los seres vivos desde el inicio de su existencia. Podemos consultarlos, ya no sólo por saber que otras vidas tuvimos si no que puede ayudarnos para sanar el karma o en nuestra evolución.
Aunque existen muchos métodos para conocer nuestros archivos akásicos uno de los más sencillos y sin temor a efectos secundarios es a través de la meditación.
Te situarás como siempre en tu lugar de meditación, con una velita, un incienso, y un poco de música suave y te sentarás con la espalda bien recta, puedes hacerlo en una silla o en el suelo con la espalda apoyada en la pared.
Respira una respiración completa dos o tres veces y poco a poco ves respirando normalmente. Inspira por la nariz, soltando el aire por la boca aflojando tensiones, relajando poco a poco todo tu cuerpo
Imagina que estás en un hermoso lugar. La temperatura es cálida, agradable y el sol brilla en el cielo. Escucha el sonido de la brisa, como mueve las hojas de los árboles. Observa cada detalle mientras empiezas a caminar.
A lo lejos ves un camino de tierra junto a un riachuelo de aguas limpias que parte desde ese lugar hacia un horizonte indefinido. Diríjete hacia él, avanzando con serenidad y alegría, con la seguridad de que nada malo te va a pasar, mientras sigues disfrutando del paisaje a tu alrededor.
Poco a poco se va dibujando en el horizonte la silueta de un edificio. Sigues caminando hasta llegar hasta él. Parece una biblioteca y en la entrada hay un cartel que pone: ARCHIVOS AKÁSICOS.
Te decides a entrar y en la puerta encuentras al bibliotecario. Obsérvale bien y luego le saludas y le preguntas si puedes acceder a tu libro de la vida. Espera la respuesta. Si te responde que no, es que todavía no estás preparado, así que dale las gracias y sal de la meditación efectuando un par de respiraciones profundas y abriendo los ojos lentamente. Si la respuesta es que si, pídele amablemente que te lleve a tu libro de la vida.
Sigue al bibliotecario a través de las estanterías repletas de libros, al llegar a una de las estanterías él se detiene, coge una escalera y de uno de los estantes saca un libro y te lo pone en las manos. Observa ahora cómo te sientes sólo teniéndolo en las manos. Míralo con calma sin abrirlo. ¿Es grueso o fino? ¿De qué color? ¿Tiene algún dibujo, alguna inscripción? ¿Es ligero o pesado?, ...
Cuando te sientas preparado puedes empezar a consultar tu libro, pero antes de abrirlo pregúntate qué es lo que debes saber de tus vidas pasadas en este momento, qué es lo que necesitas conocer para sanar tu karma o para tu evolución.
Ahora ya puedes abrirlo, pero hazlo de un modo aleatorio, por una de sus partes. Aparecerán en tu mente imágenes, o es posible que alcances a leer algunas líneas. Intenta mantener la calma respirando profundamente de vez en cuando mientras lo consultas. Recuerda que la información puede venir de muchas maneras diferentes, así que procura no interferir en la información con tus propios pensamientos. Si tienes alguna duda, pregunta sin miedo al bibliotecario.
Cuando consideres que ya sabes suficiente o quieras dejar la meditación, le das las gracias al bibliotecario y regresas por el mismo camino que has venido. Al llegar de nuevo al jardín, quédate unos momentos allí. Luego respira profundamente tres veces, empieza a mover tu cuerpo y lentamente ves abriendo los ojos.
Puedes anotar tu experiencia en tu libreta personal

un fuerte abrazo
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